Existe un sin número de estudios, análisis, radiografías de cómo la pandemia cambió el mundo. Entonces ¿Aún existe quién crea que no afectan globalmente el enfoque de cómo “hacer empresa”?

Al parecer sí, pero afortunadamente hay luces que cada vez son los menos.

El último barómetro Pyme desarrollado por Avla indicó que un 75% de las pymes chilenas se considera sustentable. Declarando que este segmento tiene clara la importancia de ser cada vez más sostenibles, donde la “ética en los negocios” es la característica que sienten que más practican.

Por otro lado, al considerar los beneficios que les puede traer tener prácticas sustentables, la mayoría contestó que ayudaría a una proyección social positiva interna y externa; así como mejorar la innovación para que sus productos y servicios sean más sostenibles (57% en ambos casos). Sin embargo, sólo el 28% considera que tener una estrategia de triple impacto les facilita el camino para conseguir fondos, incentivos y subsidios. Al respecto, Corfo ha estado fomentando hace un tiempo su “estrategia verde”, justamente, enfocada al financiamiento de proyectos de este tipo.

 

¿Qué detiene a las empresas para pasar a ser una empresa B? 

Entendamos que las empresas B son aquellas que miden su impacto social y ambiental y se comprometen de forma personal, institucional y legal a tomar decisiones considerando las consecuencias de sus acciones a largo plazo en la comunidad y el medioambiente. Asumen con responsabilidad y orgullo pertenecer a este movimiento global de empresas que quieren hacer un cambio, utilizando la fuerza de mercado para dar soluciones a problemas sociales y ambientales.

 

¿Por qué una empresa B? 

Movimiento global, las empresas B son líderes de las nuevas fuerzas económicas, logrando inspirar a muchos a sumarse a una comunidad global independiente.

Mejora continua, la certificación B es una herramienta de mejora continua, que permite que las empresas B aumenten su impacto positivo de manera permanente.

Transparencia, La evaluación de impacto B y la certificación son herramientas para mostrar al mundo cómo se opera internamente y con toda tu cadena de valor de forma transparente.

Alianzas comerciales, las empresas B tienen la oportunidad de generar alianzas comerciales y de colaboración con otras empresas y también ser muy atractivas para inversionistas de impacto.

Posicionamiento, Las empresas B tienen características que las hacen diferenciarse y destacar en medios de comunicación, eventos masivos, foros y seminarios.

Atraen talentos, Las empresas B atraen profesionales, especialmente los llamados Milllenials, que cada vez más buscan trabajar en empresas con un propósito.

Protección de misión, el propósito de las empresas B perdura en el tiempo al protegerse legalmente.

 

Las empresas B son aquellas que buscan ser mejores para el mundo y no “las mejores del mundo”.

Definido lo que es una empresa B, según el estudio avla, el 90% sugiere que no pasa a ser una empresa B debido al poco apoyo inversionista para efectivamente implementar dichas estrategias.

En MIMASOFT atendemos a cada estudio, a cada barómetro, a cada entrevista con nuestros clientes, y podemos decir con firmeza que el apoyo es casi siempre la piedra de tope para comenzar a re-escribir la historia de muchas organizaciones.

Estar en sintonía con la sustentabilidad es 1 paso, por esto, nuestros esfuerzos están enfocados en ser un partner, un facilitador que ayude a las empresas en su transformación tecnológica, por medio de la innovación y soluciones a medida de los diversos clientes y necesidades de las empresas y procesos.

 

4 claves para ser una PYME sustentable podrían ser: 

  • Entender el nivel de consumo de las operaciones de la empresa.
  • Realizar un recorrido por las instalaciones de la empresa identificando en un mapa donde se consumen los recursos. Determina los puntos donde se realiza el mayor consumo o se generan residuos.
  • Identifica posibles medidas para reducir consumos. En equipo identificar oportunidades para generar ahorros.
  • Implementar y medir resultados.

Por ejemplo, una Pyme gracias al módulo de procesos, puede supervisar cómo cada proceso productivo participa en el impacto ambiental de la organización con análisis detallado de impactos segmentados por proceso productivo, identificando puntos críticos de operación y generando oportunidades de mejora y decisiones estratégicas anticipadas, entendiendo en qué momentos y cuándo se pueden generar estas optimizaciones, teniendo claro dónde y cuándo se puede mejorar para reducir el impacto ambiental.

Ya no es una cuestión de si las Pymes deben invertir en la sustentabilidad, sino cómo asegurarse de que la sustentabilidad sea parte de sus estrategias de negocio para impulsar la competitividad. La sustentabilidad ha llegado para quedarse y ofrece grandes oportunidades para las Pymes si apuestan por ella.

En MIMAsoft estamos para ayudarlos y construir juntos un presente-futuro como debe ser, sintonizado con el mundo al que pertenecemos.